La Kabbalah

Los secretos del universo que se pueden conocer a través de la Kabbalah, uno de los cuerpos de conocimiento espiritual más antiguo del mundo, son inmensos, pero también se brinda la oportunidad de acercarse al alma y al corazón humano de una manera similar.

Estudiarla y acercarse a los preceptos que domeñan el universo no tiene precio, pero antes deberíamos saber si esta disciplina está hecha para todos. ¿Crees que podrías comprender la sabiduría de la Kabbalah? ¿Y compartirla?

 

¿Quién puede estudiar la Kabbalah?

La Kabbalah puede ser estudiada por cualquier persona que tenga verdadero interés y motivación para hacerlo. Las enseñanzas cabalísticas (o kabbalísticas) presentan la complejidad del universo físico y del universo intangible, todo lo que ello conlleva. El estudio de la Kabbalah nos puede ayudar para la interpretación de ese terreno vasto, ignoto, un tanto intimidante, que se extiende ante nosotros.

La Kabbalah está gobernada por dos ideas contrapuestas y complementarias entre sí. Más que una religión, la Kabbalah es un estilo de vida, una herramienta para conectarse con ciertas leyes espirituales. La primera idea es la de “dar” y la segunda la de “recibir”. Todo el universo está regido por estos dos conceptos, algo que tiene totalmente sentido, ya que siempre se hablan de fuerzas contrapuestas, antónimas y complementarias.

El requisito más deseado de encontrar en un estudiante de la ciencia cabalística es el de la curiosidad. Una persona curiosa que nunca da nada por sentado, que tiene la capacidad de cuestionarse todo, el impulso natural de querer saber, es la más apropiada para adquirir estos conocimientos, ya que no siempre se ajustan a lo que esperamos del universo y tampoco de nuestra vida.